18 jun. 2012


Digno de contarse

Interesante y atractiva producción basada en hechos reales, colocando al espectador en plenos comienzos de la segunda guerra mundial, presentando la historia de un grupo de falsificadores que reciben el encargo, por parte de las tropas alemanas, de fabricar  libras esterlinas y dólares americanos. A cambio, sus condiciones de vida son mejores que las de los demás prisioneros.



Me ha sorprendido gratamente, aunque el tema de los campos de concentración y el infierno que generaron los nazis puede parecer estar muy contado, creo que deben seguir contándose los hechos que se dieron. La gente olvida muy pronto, y conviene no caer en los mismos errores del pasado.



Buena película basada en hechos reales, con unas modestas y adecuadas interpretaciones, donde destaca, positivamente, la labor de su actor protagonista, Karl Markovics, desarrollando un personaje lleno de matices e interés. Un personaje por momentos ambiguo, bailando las aguas a sus mandatarios, pero con un propósito que no sólo busca el bien personal.



Un reparto sólido y acertado, con el que los responsables de la película consiguen presentar y plasmar, los diferentes dilemas morales a los que se enfrentan los protagonistas. Historia digna de contarse, estando bajo el terror del nazismo, algunos hombres encontraron la manera de plantar cara al terror y al abuso que estaban padeciendo, con lo mejor que sabían hacer, falsificar.



El argumento es, en apariencia, sencillo, y los responsables de la película ofrecen un tratamiento elegante y cuidado de la imagen, dejando un pequeño relato que abusa de situaciones vistas con anterioridad, pero que no por eso dejan de tener peso emocional.



Cuenta con una cuidada fotografía, buenos paisajes y una banda sonora que encaja bien en las secuencias empleadas, potenciando el toque de misterio y tensión que acompaña a este apasionante drama basado en hechos reales.



En resumidas cuentas, Los falsificadores, queda como una pequeña gran obra que recoge unos hechos históricos que no deben quedar en el olvido. Toda una historia digna de contarse.  
  


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