15 jul. 2012


Instintos del ser humano en una sociedad voraz

Poderosa e intensa obra cinematográfica, dirigida por el personal y atrevido, Stanley Kubrick (El beso del asesino, Eyes Wide Shut, Senderos de gloria, Atraco perfecto,  El Resplandor, ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, Espartaco, La Chaqueta metálica, Barry Lyndon, Lolita, 2001 Odisea en el espacio), convirtiendo en realidad la polémica novela de Anthony Burgess, en la que se muestra y manifiestan  los comportamientos de una sociedad violenta y enferma a través de las andanzas y fechorías de un joven problemático.



Ofrece y presenta diferentes lecturas tras una historia llena de sexo y violencia, como puede ser el mal que habita en el ser humano por naturaleza, el efecto de la sociedad en el individuo y el manejo del pueblo por los gobiernos.



Nos presenta a Alex, miembro de un grupo de jóvenes llamados entre sí, Drugos, que tienen como entretenimiento y diversión apalear vagabundos, robar, enfrentarse a otras bandas y violaciones a mujeres o ejercicios de mete y saca, como el propio protagonista menciona. Nos ubica rápidamente en la mente y pensamientos del joven protagonista, cuyos únicos propósitos son los de divertirse a costa del mal ajeno y su pasión por la música clásica, en especial, por el gran Ludwing Van Bethoven y su novena sinfonía.



Como ya ocurriera con 2001 odisea en el espacio, el director confecciona una obra incómoda, al tiempo que magnética, empleando una banda sonora inolvidable, apoyada, como no, en las piezas del maestro, Ludwing Van Bethoven. Kubrick inunda la pantalla de imágenes violentas, que quedan plasmadas con una extraña y aterradora belleza, acompañada por la novena sinfonía.




La visión y estética que el director ofrece del futuro resulta original, atrevida y deslumbrante con los coloridos que presenta. Cuenta con una estudiada y cuidada labor de ambientación, donde todos los detalles entran a formar parte de algo único y sin igual. Se agradece el característico sentido del humor del que dota Stanley Kubrick a sus obras, logrando tocar algo cruel con un humor negro acertado. La historia puede enmarcarse en cualquier época o tiempo, porque de lo que se trata es de la maldad que existe en el hombre y en la sociedad que lo rodea y cómo muchas veces lo que la sociedad critica, por una parte, acaba cometiéndolo de una forma muy similar.



Después de presentar las diversas fechorías que realiza con su grupo de amigos, pronto será traicionado y enviado a la cárcel, donde decidirá participar en un programa novedoso para reconvertirlo en una persona que aborrezca la violencia. Pronto volverá a la sociedad, reconvertido en lo que la sociedad quiere, pero descubrirá que todo el mal que hizo en una época de su vida se volverá en su contra, atormentándolo, viviendo en sus propias carnes etapas de violencia. El tratamiento ha surtido efecto, pero la sociedad es demasiado dura para alguien que ya no es capaz de tolerar la violencia y el abuso de poder, demostrando, de esta manera, que en este mundo el hombre no puede permitirse ser excesivamente bueno o de serlo, acabar siendo aplastado por las diferentes formas de maldad que existen en el mundo. Las vivencias sufridas por el protagonista lo irán moldeando de nuevo, hará uso de quienes intentaron acabar con su instinto de maldad y acabará comiendo de la boca de los gobiernos, de aquéllos que intentaron usar su imagen para su propio beneficio.

De esta manera y como suele ocurrir con los trabajos de su director, Stanley Kubrick, La naranja mecánica, no deja indiferente y confecciona una crítica certera de la condición humana, de los misterios de la mente y del poder e influencia del mundo que le rodea. Gran trabajo del director que consigue dejar imágenes y escenas para el recuerdo en una historia incomoda, polémica y llena de interés, muy próxima a la realidad del mundo y de las sociedades, independientemente del tiempo.



3 comentarios :

  1. Es una película solo disfrutable para una minoría, y que el coja un buen día. Pero si la ves atentamente y el buscas el fondo tiene mucho, mucho que escarvar.El diseño de producción tan pop art, tiene muchoq ue decir.
    Después de esto, ves naranjas mecánicas por todas partes... Rocky, Funny games, los simpsons...

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  2. Para mi un diamante muy pulido, perfecto, casi transparente, la primera obra de Kubrick que conocí y me fascino desde el minuto 1, la humanidad esta mas perdida desde que Kubrick no esta.

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    1. Buen comentario, gracias por la aportación. Grandes palabras para un grande.

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