19 ago. 2012


Sello distintivo

Un científico en un intento por mejorar la medicina, genera mediante variación genética un tipo de babosa que se apodera del cuerpo de las personas, volviéndolas agresivas y sedientas de sexo.


Nos encontramos ante la primera película significativa de la carrera de David Cronenberg (Cosmópolis, Un método peligroso, Promesas del Este, Una historia de violencia, Spider, Existenz, Crash, M. Buterfly, Inseparables, El almuerzo desnudo, La mosca, Videodrome, La zona muerta, Scanners, Cromosoma 3, Rabia, Vinieron de dentro de…),  en la que ya deja muestra e sus principios provocadores, diferentes, arriesgados y con un toque erótico sexual, dejando patente su sello característico, el de un director diferente y atrevido.

Recuerda a otras obras en las que se presentan zombis y babosas extraterrestres, pero presenta un punto cómico y original que, en un principio, no suena tan aterrador y es que a estos parásitos les guste el sexo. Esto sirve de excusa al director para dar rienda suelta a sus particulares fechorías sexuales.


Una obra en la que se nota la falta de presupuesto tanto en la calidad interpretativa del reparto como en el lugar de rodaje seleccionado, ya que se rueda en todo momento en el mismo recinto, un hotel de donde las babosas intentarán salir con el fin de propagarse por el mundo. A pesar de sus claras limitaciones consigue generar una atmósfera oscura y perturbadora, verdaderamente inquietante, con un sello propio.


En resumidas cuentas, Vinieron de dentro de…, queda como un atrevido y prometedor comienzo de un director atípico y particular, dispuesto a romper esquemas y reglas cinematográficas, dando rienda suelta a todo lo que se le pasa por la imaginación.





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