2 abr. 2013

Maldita coletilla

Ante la falta de trabajo y situación precaria que vive, un expresidiario decide participar en el secuestro del hijo de una mujer rica, sin ser consciente de los problemas que supondrá para todos.
Uno de los errores de esta producción es la traducción del titulo original, acompañada por la maldita coletilla de rigor, que evidencia en exceso la temática satánica del argumento, eliminando cualquier posibilidad de sorpresa.

Algo similar ocurrió con la clásica Rosemary`s baby, que en España fue estrenada con el titulo de La semilla del diablo.
La trama ofrece un argumento sencillo, que queda conformado por una serie de personajes lineales y simples, entre los que destaca la aparición de un rostro conocido de la pequeña pantalla por su partición en la serie Perdidos, que por la repercusión que tuvo la serie sirve de gancho promocional.

Irremediablemente recuerda en exceso a producciones por las que se pasea la sombra de lucifer, en concreto presenta evidentes similitudes con La profecía de Richard Donner, con el empleo de canes como guardianes y la sucesión de acontecimientos mortales, en apariencia fortuitos.
Destaca la capacidad de dominar la situación del niño secuestrado, capaz de mover los hilos necesarios con susurros que atormentan las mentes de sus captores, ofreciendo un entramado de traiciones y sospechas, que harán tambalear las relaciones de los secuestradores.

La presencia, gestos y miradas del joven resultan inquietantes en algunos momentos, pero en otros son mas propios de un niño repelente, a pesar de ello consigue cumplir con las expectativas.
La trama mantiene el interés gracias a la concatenación de diversos sucesos trágicos, alimentados por los celos, las mentiras y las traiciones, logrando ofrecer algún giro argumental convincente.

En algunos momentos, el comportamiento de los protagonista y el desarrollo de algunos sucesos, pasan de ser inquietantes a ridículos, pero a pesar de todo cuenta con el inevitable atractivo de la presencia del ángel caído, que atrapa en su red de maldad.




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