13 oct. 2013


El espectáculo garantizado


Después de muchos bailes y problemas con las productoras, por problemas de derechos ocasionados por el éxito aplastante de la trilogía de El señor de los anillos, Peter Jackson (Agárrame esos fantasmas) vuelve a tomar las riendas de un proyecto avaricioso, que de alguna manera debía ser suyo, para bien o para mal.

Vuelve al mundo de la tierra media, presentando nuevos personajes de una manera fluida y eficaz, que consiguen captar la simpatía del espectador, por su carisma, a los que acompañan algunos ya conocidos por la trilogía de El señor de los anillos.


Ofrece un viaje lleno de aventuras y riesgos, en la que la amistad y el valor, acompañaran a los protagonistas por todo el camino. Logra ofrecer un estilo visual en la línea de su predecesora, con la novedad de que se puede ver en tres dimensiones, una tecnología, que no termina de ser tan atractiva como se puede esperar de ella y que no mejora la calidad del conjunto.

Presenta un mundo lleno de seres y misterios desconocidos, toda una aventura con tintes épicos y grandilocuentes, desmesurada en su duración y en sus pretensiones, donde Peter Jackson se deja llevar por el entusiasmo y pierde el control de tiempo y ritmo. Cuenta con unos soberbios efectos especiales, que acompañados por una estudiada y majestuosa banda sonora, consiguen recrear todo un universo de seres, batallas y magia. 


Jackson cae victima de su propio entusiasmo por la obra de Tolkien y en un intento de alargar el chicle más de la cuenta, introduce algunas secciones que no corresponden con la obra original, pero es innegable, la calidad y espectacularidad del relato que ofrece.

2 comentarios :

  1. Lo de utilizar la obra de Tolkien para hacer cuanta más caja mejor a base de estirar y estirar, es muy típico de Peter Jackson. Es cansino... muy cansino el sr. Jackson (eso sí, la trilogía inicial estuvo muuuy bien)

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