13 mar. 2014

Heat (1995)


Profesionales

Posiblemente nos encontremos ante una de las mejores películas de atracos, en la que Michael Mann demuestra su destreza a la hora de dirigir a un reparto de alto nivel, donde se da cita uno de los duelos interpretativos más esperados por los amantes del cine, el de Robert De Niro y Al Pacino.

Por encima de los integrantes del reparto y de cualquier nombre, destaca un argumento sólido y serio, que da pie a secuencias de acción memorables, logrando crear algo pocas veces visto en una película de acción, una buena historia, con personajes bien desarrollados y una trama compleja que mantiene el interés por el desarrollo de los acontecimientos en todo momento.


Antes de pasar a la acción Michael Mann desarrolla meticulosamente cada detalle, plasmando el estilo de vida de personajes que están condenados a enfrentarse de una u otra forma. Dos estilos de vida opuestos, dos formas de entender la vida diferente, unos del lado de la justicia y otros quebrantando la ley, pero con un extraño vínculo común, su profesionalidad, camaradería y la dedicación que tienen por su trabajo, llegando incluso a dejar de lado su vida personal.

De esta forma presenta los paralelismos que existen entre el grupo de ladrones y el de policías, logrando al mismo tiempo, ofrecer una persecución y enfrentamiento constante, donde cada uno de ellos usará las armas y artimañas necesarias para salir vencedor.


Michale Mann demuestra su manejo tras las cámaras, planificando secuencias de acción que se quedan grabadas en la memoria, por su impacto y realismo, además de conseguir el equilibrio entre todas las historias secundarias de cada personaje y mantener a raya los egos de sus estrellas principales.

El duelo interpretativo entre dos colosos como Al Pacino y Robert De Niro es sensacional, en cada intercambio de miradas y en cada línea de dialogo que comparten, se aprecia la rivalidad, el respeto y el aprecio que sienten el uno por el otro, tanto desde el punto de vista interpretativo, como entre ladrón y policía, ofreciendo de esta manera otro sutil y apasionante paralelismo, lleno de atractivo.

Todos los integrantes del reparto están a la altura de este duelo interpretativo y no solo sirven como personajes secundarios, sino que logran dar mayor profundidad al conjunto del relato, llegando a completar la idea que trasmite, en la que se aprecia como los componentes de ambos bandos tienen más de un punto en común en su forma de vida.


La banda sonora encaja a la perfección con el relato y llega a convertirse en un personaje más de la historia, recordando esas notas musicales que sirven de presentación a la que para muchos es la mejor secuencia de atracos.

Otro aspecto que destaca es el cuidado estilo visual y el montaje que emplea su director, logrando presentar, tanto la historia, como las secuencias de acción, con nitidez y realismo, evitando caer en el habitual descontrol de las secuencias de acción, donde no queda claro nada de lo que ocurre.


Cuenta con unas líneas de dialogo de una profundidad inusitada en el cine de acción, además de ofrecer una historia densa y completa, logrando presentar un inteligente y atractivo juego entre el gato y el ratón, lleno de matices y artimañas, en una aplastante muestra de cine de calidad.

0 comentarios :

Publicar un comentario