30 dic. 2014


Espeluznante el rodaje

Producción de terror infantil que tiene como protagonistas a tres hermanos que se quedan solos en casa y que reciben la peligrosa visita de tres psicópatas recién fugados, disfrazados de payasos.

Uno de los protagonistas tiene auténtica fobia a la figura de los payasos y los responsables de la película exprimen ese temor, desarrollando con acierto los síntomas vinculados con la Coulrofobia, ese extraño miedo a los payasos. Se aprecian las notorias carencias técnicas e interpretativas de una producción independiente que sabe sacar provecho de los limitados medios con los que cuenta para conseguir profundizar en los temores más primitivos e internos del joven protagonista.


En los intérpretes protagonistas podemos encontrar a un joven prometedor cuya carrera cinematográfica continuó años más tarde con cierto renombre, como es Sam Rockwell, recordando que todos los intérpretes tienen un pasado, en el que han aceptado cualquier papel para ir creciendo en la industria. El director juega con los temores más profundos de los niños y convierte la película en una versión más oscura y siniestra de Solo en casa, al dejar de lado los juegos y poner en verdadero peligro a los protagonistas, logrando despertar en el espectador el temor hacia los payasos, una figura del terror, como la del payaso que años más tarde ganaría más adeptos con la adaptación al cine de la novela de Stephen King, IT.

Lo que verdaderamente resulta terrorífico, al tiempo que enfermizo, en esta producción de terror de serie B, reside en los abusos sexuales a los que fue sometido el joven protagonista, de apenas 12 años de edad, a manos del director de la película, Víctor Salva, por los que fue condenado a prisión. Una vez se conocen los datos acerca de los siniestros acontecimientos que rodearon al rodaje de la película, ya no se ve con los mismos ojos y llega a resultar verdaderamente inquietante e incluso se llega a valorar más el trabajo ofrecido por el joven intérprete que no volvió a participar en ninguna otra película, algo que por desgracia no se puede decir del director, que tras unos años en prisión, llegó a realizar nuevas películas y, algunas de ellas, incluso con el sello Disney, verdaderamente aterrador. Al parecer el director de la película, reconocido homosexual, tuvo una infancia marcada por los abusos de su padre, pero eso no justifica lo que hizo con el joven protagonista, algo que produce verdaderas náuseas y repulsión.


La película cumple con lo que se espera de ella, pero una vez se conocen los espeluznantes y macabros hechos que acompañaron al rodaje, ya no se ve con los mismos ojos y deja una mala sensación en el cuerpo.

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