30 ene. 2015

El sastre de Panamá (2001)


Desastre


Adaptación de la novela del prestigioso escritor John Le Carré, que no resulta convincente en ninguna de sus pretensiones, no llega a funcionar como relato de espionaje, ni como comedia, desaprovechando un reparto de renombre.

La adaptación se pasea con torpeza por la cuerda del fracaso, y termina por caer irremediablemente sin lograr funcionar en ningún aspecto. No se presenta con claridad, se antoja pretenciosa y, en su afán por confundir a través de las mentiras del protagonista, termina por ser una broma de mal gusto, mal estructurada y sin pies ni cabeza. En ningún momento, llega a despertar un ápice de interés, todo resulta confuso y desacertado, rellenando el relato con diversas situaciones en donde parece contarse algo que realmente no se cuenta ni se desarrolla con acierto.


La película se nutre del prestigio cosechado por el novelista John Le Carré y por los nombres de los intérpretes del reparto, con Pierce Brosnan, Jaime Lee Curtis y Geoffrey Rush como puntas de apoyo, que no son suficientes para salvar a El sastre de Panamá de su estrepitoso fracaso. El director no da una puntada con acierto, crea una red de mentiras plagada de agujeros e inconexiones por donde se va desvaneciendo el posible interés del espectador, haciendo que el seguimiento del relato que presenta se antoje pesado y monótono.

El hilo argumental es endeble y confuso, queda mal tejido y los responsables de la película no dejan claras sus intenciones al intentar ofrecer lo que parece una parodia de los relatos de espionaje tradicionales, empleando para ello la figura de Pierce Brosnam, recién salido de la franquicia de James Bond, haciendo de conquistador guaperas, sin conseguir resultar graciosa, ni mínimamente interesante. Desperdicia las cualidades interpretativas de Geoffrey Rush, que con su carisma y buena voluntad intenta salvar lo insalvable. Las secuencias que comparte con Pierce Brosnan, en los lugares más recónditos e inimaginables para pasarse información, son los momentos más entrañables y divertidos del relato, pero no es algo que justifique la recomendación del visionado de esta película.


El sastre de Panamá, se podría catalogar como un auténtico desastre ilógico, carente de ritmo, interés y calidad, un auténtico despropósito totalmente prescindible y olvidable. Nadie se merece semejante castigo.

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