20 mar. 2015


Juicio a la justicia

Apasionante, necesario e interesantísimo relato judicial que reconstruye el proceso al que fueron sometidos un grupo de jueces alemanes, por su participación directa o indirecta en crímenes y abusos cometidos contra la humanidad en nombre del III Reich alemán. 

Los Juicios de Núremberg, fueron un conjunto de procesos jurisdiccionales emprendidos por iniciativa de las naciones aliadas vencedoras, al final de la Segunda Guerra Mundial, en los que se determinaron y sancionaron las responsabilidades de dirigentes, funcionarios y colaboradores del régimen nacionalsocialista de Adolf Hitler.


La película, en este caso, se centra en un juicio que puso en el banquillo de los acusados a jueces alemanes, acusados de permitir la esterilización y limpieza étnica, ejerciendo un abuso de poder. La historia, en ocasiones, ofrece relatos sumamente interesantes y los hechos que presenta y desarrolla esta película no son dignos de ser relatados, pero si necesarios, puesto que los crímenes que se produjeron contra la humanidad durante la segunda guerra mundial, deben quedar expuestos para evitar caer en la misma barbarie. 

El director ofrece un tratamiento serio y meticuloso del procedimiento judicial, con una recreación que apuesta por el realismo y que cuenta con unos diálogos y personajes variados, interesantes y llenos de matices, cuyas motivaciones y conflictos, quedan expuestos con claridad. La película cuenta en sus filas con un reparto excepcional y de primera línea, que ofrece interpretaciones memorables, donde resulta complicado destacar a un solo integrante del reparto, sólo hay que ver la amplia lista de intérpretes que participan en ella: Spencer Tracy, Burt Lancaster, Richard Widmark, Marlene Dietrich, Maximilian Schell, Judy Garland y Montgomery Clift, Si hubiera que destacar por encima de todos, la labor de uno de ellos, éste sería Maximilian Schell, justo ganador del Óscar, por su papel de abogado defensor de los jueces alemanes. Ofrece una de las interpretaciones más enérgicas del reparto, encarnando a un personaje astuto e inteligente, con sólidos argumentos para la defensa de sus clientes.


Todos los personajes que participan en el juicio, tienen su relevancia, aportando pruebas y vivencias personales que ayudan a ofrecer una visión del tipo de presión a la que hacían frente, y las creencias personales de cada uno de ellos, ofreciendo un dibujo nítido de todos ellos. Los argumentos y pruebas que emplean los abogados defensores resultan interesantes y convincentes, haciendo que el espectador y el propio juez, llegue a plantearse la legitimidad del juicio, ofreciendo un auténtico debate ético y moral, lleno de matices y puntos de vista.

Una vez acabada una guerra, siempre hay vencedores y vencidos, pero lo cierto es que todos son víctimas de ella, ya que ninguno vuelve a ser lo que era. Esta película es un fiel reflejo de esto, necesaria y plausible, un relato judicial basado en hechos reales, con un reparto de escándalo, que debe ser vista. Totalmente recomendable.

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