14 jul. 2015

Broma barata

Relato emotivo que deja espacio para el romance, la fantasía y las aventuras, el cual resulta empalagoso y desaprovecha un gran reparto de actores al ofrecer un argumento mal construido y carente de gancho.

Primer trabajo en la dirección del reputado guionista, Akiva Goldsman, que firma también el guion, trasladando el trabajo de la novela de Mark Helprin, mezclando realidad, fantasía y temas celestiales con poco acierto. El prestigio y labores de guionista en otras producciones por parte de Akiva Goldsman, ha hecho, sin duda, que consiga reunir a un amplio reparto de prestigio y renombre, con intérpretes que ya han trabajado en proyectos donde el director- guionista ya había estado implicado, logrando reunir a intérpretes como Colin Farrell, Will Smith (After earth), Jennifer Connelly (Noé), William Hurt (Gorky Park) e, incluso, Russell Crowe (El hombre de acero, El hombre de los puños de acero), desaprovechando sus habilidades interpretativas.


Inicialmente, el relato se antoja confuso, dejando síntomas de una mala construcción del argumento que acaba tomando forma progresivamente de una forma torpe y mediocre que se alimenta de las imágenes preciosistas y de la expectación que genera contemplar tantas estrellas en un relato tan pretencioso y manipulador. Presenta una historia llena de belleza y buenas intenciones, dejando espacio para la fantasía, la aventura y el amor, lanzando un mensaje evidente e inspirador que logra emocionar, al tiempo que deja frío en su conjunto.

La banda sonora es delicada y tierna, encajando con el tono del relato que cuenta con una cuidada imagen, pero que descuida el tratamiento de los personajes y del argumento, resultando excesivamente forzoso y manipulador. Da la sensación de que el director desaprovecha el importante elenco de intérpretes con los que cuenta, donde, únicamente, Rusell Crowe y Colin Farrell, logran dar la talla y hacer creíble lo que cuenta la película. Will Smith se pasa a lo grande en su papel, porque hace de sí mismo y Jennifer Connelly, participa en un papel secundario menor.


Los efectos especiales no están al nivel de las producciones recientes y, en algunos aspectos, dejan mucho que desear a pesar de la belleza de las imágenes que intentan construir los responsables de la película. Mención especial merecen las alas digitales para el caballo volador, casi hubiera sido mejor que lo hicieran sin alas…

La película ofrece un relato de amor incondicional, convincente y lleno de dramatismo, acompañado por la magia que logra llegar y emocionar al espectador de una forma tramposa y manipuladora con el empleo de imágenes bellas y una banda sonora preciosista.


En resumidas cuentas, Cuento de invierno es el primer trabajo en la dirección de Akiva Goldsman, fallido e irregular, demostrando que aún tiene mucho que aprender en la dirección y que debería seguir el dicho: “zapatero a tus zapatos”.

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