3 oct. 2015


Irrepetible

Después de numerosos años Peter Jackson (Agárrame esos fantasmas, El hobbit: Un viaje inesperado)echa el cierre a una de las sagas más rentables del cine de los últimos años, una aventura que comenzó con las publicaciones de J.R.R. Tolkien, dando paso a todo un universo literario plagada de magia, fantasía y batallas por la Tierra media. Tras muchos años de trabajo y negociaciones, el señor Peter Jackson completa toda una obra cinematográficas, plagada de instantes memorables.

La adaptación de la novela de Tolkien ha abierto numerosos frentes, personas que desconocían la existencia de la obra y se han enganchado a ella y fieles seguidores que han visto como lo más preciado ha sido alterado para llenar los cines, trasladando la obra de Tolkien de una forma alterada. Puede que no sea del gusto de todos y que haya decepcionado a otros, pero lo que es innegable es el trabajo y empeño que ha puesto Peter Jackson para trasladar la obra de Tolkien. Sin deparar en gastos, ofreciendo una adaptación grandilocuente y espectacular, difícil de repetir. Todo un logro que permanecerá en la memoria de muchos.



La batalla de los cinco ejércitos cierra las aventuras de El Hobbit y echa el cierre a una saga grandilocuente, donde la magia y la fantasía se dan la mano para introducir al espectador en un nuevo mundo, plagado de aventuras, peligros y batallas.

Jackson vuelve a hacer gala de sus puntos fuertes y negativos, logra distribuir el espacio tiempo, para la aportación y desarrollo de diversos personajes, mientras la aventura avanza entre grandes batallas de ejércitos y cuestiones personales, logrando un equilibrio acertado. Pero no todo es oro lo que reluce y también cae en sus excesos y abusos, empleando unos efectos especiales grandilocuentes que por momentos llegan a saturar la pantalla de monstruos y seres fantásticos. Demuestra ser un enamorado de la obra de Tolkien y que de alguna manera, el anillo de poder le ha podido venir grande, la avaricia y los abusos, pasan factura antes o después, pero es innegable que deja una obra cinematográfica para la posteridad. Difícilmente se podrá encontrar semejante reparto de interpretes y poder contar con ellos, para una producción de tanto tiempo. Una labor digna de aplauso y de mención.



La película cierra todos los frentes abiertos y conecta con El señor de los anillos de una forma inteligente, aunque también forzada. Ofrece momentos épicos, intercalando instantes y situaciones personales con grandes batallas llenas de espectacularidad.

Cae en la reiteración de ideas, pero logra ofrecer un entretenimiento de primera, ofreciendo imágenes grandilocuentes, donde se ha respetado la labor de Howard Shore en una magnifica y laboriosa banda sonora, donde cada espacio tiene su sello de identidad.

En algunos momentos la obra de Peter Jackson llega a saturar y puede resultar densa, pero como he dicho con anterioridad, es una obra que quedara en la retina de muchos y que conserva de alguna manera, el espíritu de la obra de J.R.R. Tolkien.


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