3 dic. 2015

La posesión (Possession) (1981)



Enfermiza

Después de varios meses alejado de su hogar, un hombre regresa y se encuentra con una mujer totalmente cambiada, lo que provoca un estado enfermizo de inseguridad y deterioro en la pareja, haciendo que el marido descubra las extrañas relaciones que ha establecido su mujer durante su ausencia.

La posesión, es una producción francesa, donde su director y guionista, Andrzej Zulawski, desarrolla su particular visión de la figura del matrimonio, ofreciendo un desarrollo pesadillesco y totalmente inquietante, donde todo lo expuesto se antoja forzado y exagerado. El director apuesta por una presentación confusa, inconexa y difícil de asimilar por el espectador, ofreciendo un tratamiento de la imagen violento y en continuo movimiento, potenciando las sobreactuaciones de sus intérpretes.

Confusa, enfermiza, pesadillesca, extraña, son pocos y me quedo corto, los calificativos que reúne esta curiosa película de suspense y terror, llegando a provocar sensaciones variadas en el espectador.

La película presenta un estilo visual grisáceo, insano, plasmando una ambientación incómoda y perturbadora con la que desarrollar una historia alejada de una lógica comprensible. Se apoya en unos efectos artesanales para desarrollar una serie de monstruos inquietantes con los que descoloca al espectador. El argumento resulta confuso y el desarrollo de diversas situaciones roza el absurdo total. Se aprecia una lectura interesante acerca de la compleja figura del matrimonio, los problemas que traen la separación de la pareja y el proceso de destrucción de la misma.

Las interpretaciones del reparto pecan de ser sobreactuadas, destacando la peculiar labor de la pareja protagonista, unos desmesurados Sam Neill (Plan de escape, Parque jurásico III, En la boca del miedo, Parque jurásico, Memorias de un hombre invisible, Calma total, Horizonte final) e Isabelle Adjani (Diabólicas, El quimérico inquilino, Nosferatu, vampiro de la noche). Su labor llega a sobrepasar el histrionismo y la caricatura. Personalmente no me gustaron ninguno de los dos y no me resultaron convincentes en ningún momento.
La posesión, no es un tipo de cine fácil de asimilar y de comprender, llegando a resultar incómodo, aburrido e insoportable. No es para cualquier tipo de público.






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