29 ene. 2016


Asalto al éxito cinematográfico

Notable y apasionante producción, escrita y dirigida por un inspirado, John Carpenter, demostrando que cuando uno tiene claras las cosas es capaz de todo, logrando ofrecer un producto interesante y magnético, en el que un grupo de delincuentes deciden realizar un ataque vandálico contra una comisaría a punto de ser trasladada.




John Carpenter, firma el guion de una historia con la que consigue combinar el suspense, el terror y la acción de una forma inteligente, realizando guiños y homenajes a películas, como Rio bravo y La noche de los muertos vivientes. Nos encontramos ante uno de sus primeros trabajos como realizador, donde deja muestras de su versatilidad al hacerse cargo del guion y de la banda sonora. Confecciona una historia atractiva y magnética que presenta una situación violenta e incómoda, donde consigue presentar y desarrollar con nitidez a los personajes principales.

Desde la primera escena capta la atención del espectador y lo conduce por un mundo donde la violencia y las tensiones, se convierten en protagonistas absolutas de un relato claustrofóbico, en el que un número reducido de personas deberá hacer frente al ataque de diversos grupos vandálicos.


Carpenter ofrece y desarrolla unos personajes llamativos e interesantes, apoyándose en unos diálogos frescos y dinámicos, con los que consigue establecer vínculos acertados entre personajes que, a priori, no deberían tener relación. Mención especial merece, en este caso, la peculiar camaradería y compañerismo que se desarrolla entre uno de los presos y el agente de policía encargado de la comisaría. El director juega con los elementos que posee y consigue potenciar la tensión y la sensación de incomodidad y riesgo, empleando una estupenda banda sonora compuesta por él mismo, con la que logra captar la esencia del relato. No cuenta con una gran calidad técnica e interpretativa, pero es algo de lo que la película no se resiente, gracias a la gran labor detrás de las cámaras de un director prometedor como John Carpenter, irrumpiendo con poderío en el mundo del cine.


Asalto a la comisaría del distrito 13, queda como una demostración evidente de que se pueden construir buenas historias apoyándose en pocos elementos. Una notable y magnética producción de serie B, que sobrevive con el paso del tiempo, quedando como una pequeña joya del cine. 

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