1 ene. 2016




Condenada al olvido

Insulsa e inocentona comedia judicial que se nutre y se apoya de la presencia estelar de dos figuras del cine clásico, como Peter Sellers y Richard Attenborough, en un relato en el que uno de ellos debe ejercer de abogado defensor del otro, en lo que parece un claro caso de asesinato.

Todo el peso del argumento recae en los diálogos y presencia de los dos intérpretes, convertidos en el punto de apoyo básico de la historia. Una película que no consigue conectar con el espectador y que promete más de lo que termina por ofrecer.



Cae en la reiteración de planteamientos de situaciones apoyadas en la imaginación de sus protagonistas, para dar con la forma de encontrar una defensa apropiada para el juicio. Deja la sensación de ser un producto desfasado y que no ha aguantado bien el paso del tiempo, llegando a resultar monótona y, a pesar de su corta duración, pesada. No tiene chispa, no resulta interesante y peca de forzada e ingenua.
Alcanza un desenlace inesperado que peca de inocentón y carente de toda lógica. En resumidas cuentas y a pesar de contar con la presencia de dos grandes de Hollywood, no alcanza un veredicto satisfactorio, por lo que debe cumplir la condena del olvido.

0 comentarios :

Publicar un comentario