2 mar. 2016

Rocky III (1982)



Recuperar la mirada del tigre

Como ya hiciera con la segunda entrega de la saga, Sylvester Stallone (Rocky, Rocky II), volvió a tomar los mandos  de la dirección en esta tercera entrega de Rocky, firmando de nuevo el guion de una historia más sencilla y con numerosos paralelismos con la primera entrega, reuniendo a los integrantes del reparto original y abriendo nuevos hilos argumentales, donde se presenta un nuevo y poderoso oponente que amenaza la tranquilidad del trono del campeón, Rocky Balboa.

La película se apoya en un argumento que peca de sencillo, plasmando la comodidad y estatus social que ha alcanzado Rocky, algo que Stallone recoge con secuencias propias de un videoclip, ofreciendo un trabajo irregular con buenos momentos cinematográficos y un bochornoso circo catastrófico. En este aspecto, merece una mención especial la secuencia en la que participa el luchador de Presing catch, Hulk Hogan, en un clamoroso error de Stallone.

El argumento juega con una idea vista en la primera entrega de Rocky, algo que Stallone emplea para golpear al espectador y al propio Rocky, con el impacto y repercusión de la pérdida, recordando que el personaje tiene que aguantar los golpes de la vida  y del cuadrilátero. Cautiva y emociona, para levantar los brazos y seguir con su lucha personal, con el apoyo de un inesperado aliado, Apollo Creed. Una alianza que permite a Stallone recuperar a algunos personajes de las películas  anteriores, los interpretados por Carl Weathers y Tony Burton.


Esta tercera entrega se convierte en un espectáculo desenfadado y ligero que permite disfrutar de los entrenamientos y lucha de Rocky para recuperar la mirada del tigre y, de esta manera, recuperar el orgullo perdido. Una finalidad que queda recogida en la poderosa y pegadiza canción, The eye of the tiger, creada por el grupo Survivor y que llegó a ser nominada en los Oscar.

Podemos contemplar el respeto y compañerismo que se procesan dos antiguos rivales y dejarnos llevar por la tradicional banda sonora de Bill Conti, para servir en bandeja los nuevos entrenamientos del potro italiano en busca de la mirada del tigre. En el reparto y como gran amenaza a batir, nos encontramos con un joven Mr. T, dando vida a un poderoso y salvaje, Clubber Lang, que sólo entiende la lucha bruta. Como curiosidad, merece la pena destacar que Hulk Hogan y Mr. T coincidieron en combates de Presing Catch.

En resumidas cuentas, esta tercera entrega de Rocky, con sus aspectos positivos y negativos, nos permite disfrutar y seguir a uno de los grandes iconos del boxeo cinematográfico, dejando claro que aún no ha sonado la campana del último asalto.

  



1 comentario :

  1. Genial también está parte. Me gustó mucho la pelea con hulk hogan,lo que me reí
    Buenísima crítica. Nada que objetar

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