9 mar. 2016


Irregular

Comedia romántica irregular con ligeros puntos dramáticos, que presenta la historia de una peculiar periodista, habitual de las relaciones amorosas pasajeras, convirtiéndose en la protagonista absoluta de un relato que intenta escapar de los esquemas habituales de la comedia romántica, pero que no lo consigue por completo.

La película presenta diferentes etapas en las que resultan notorios los diferentes baches argumentales por donde pasa el desarrollo del argumento. Tiene un comienzo prometedor, desenfadado y dinámico, presentando un personaje femenino atípico y alejado del concepto habitual de mujer clásica, mostrando un comportamiento liberal y desenfadado con el que la actriz, Amy Schumer, se gana al espectador con facilidad.

Tiene descaro, carisma y despierta simpatía con facilidad, ofreciendo diversas secuencias interesantes donde el humor se convierte en motor fundamental del relato. Progresivamente, los responsables del argumento abren las puertas a un desarrollo atropellado y torpe, donde se mezcla el mundo de los deportes, con las relaciones amorosas y diversas cuestiones de la vida común, creando una aparatosa mezcla que no funciona. Cae en la reiteración de ideas y el argumento pierde frescura progresivamente, haciendo que el interés del espectador decaiga irremediablemente, hasta llegar a provocar algún que otro bostezo.

Resulta interesante la apuesta que realizan los responsables de la película, al ofrecer el papel protagonista a una intérprete que no presenta el perfil físico ideal de la época, dejando que la protagonista sea una mujer con curvas llena de personalidad y atrevimiento. Un detalle digno de mención, porque parece que, últimamente, todos tienen que ser cuerpos perfectos.

El desarrollo de la historia que presenta cae en la trampa de dejarse llevar por lo convencional, después de haber ofrecido momentos atrevidos y divertidos, haciendo que todo vaya resultando más previsible. Destaca la participación en la película de diversos rostros conocidos de veteranos intérpretes en pequeños cameos o de algunos reputados jugadores de baloncesto como LeBron James, explotando su lado cómico de una forma interesante.

La película intenta alejarse de los cánones habituales de las producciones románticas, pero lo cierto es que termina cayendo en las redes de lo convencional y monótono, ofreciendo una visión clara de las etapas por las que pasan las parejas.

Y de repente tú, no ofrece la homogeneidad necesaria, mezclando diversos temas y cayendo en la reiteración de situaciones para terminar dejándose llevar por lo que dictan los esquemas habituales de la comedia romántica. Presenta una excesiva duración, lo que hace que pierda el encanto y la gracia inicial.

  



2 comentarios :

  1. Cada vez me gustan menos las comedias románticas. Después de Cracy, Stupid, Love, poquitas me han convencido. Creo que la última que vi fue Aloha, y uff... ésta ni siquiera lo intenté, y siencima dices que va perdiendo con los minutos...me asbtengo.

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    1. Tiene baloncesto de por medio, por si te motiva un poco.

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