25 abr. 2016


Se beneficia del morbo

Atrevida e inusual producción dirigida por un elegante y acertado, Ang Lee (La vida de Pi, Tigre y dragón, Hulk, Cabalga con el diablo), desarrollando una peculiar historia de amor surgida entre dos cuidadores de ovejas.
La historia posee el potencial y atractivo del morbo al presentar una historia de homosexualidad, dejando el protagonismo para dos hombres, en apariencia, rudos y con diversas relaciones con mujeres que se descubren el uno al otro.

Personalmente, tengo que decir que me ha parecido una película que viene potenciada por lo políticamente correcto y que gran parte del éxito cosechado radica en su temática y no en la historia que desarrolla. Una historia un tanto irregular, desarrollada con buen gusto, pero que el director, Ang Lee, no ha conseguido que me crea por completo.

Si fueran una historia de amor al uso, no creo que hubiera recibido tanto bombo y platillo por la crítica. Debo decir que las interpretaciones del reparto son muy buenas, entre las que merece la pena destacar la presencia y labor de: Heath Ledger (El patriota), Jake Gyllenhaal (Donnie Darko), Anne Hathaway (Passengers) y  Michelle Williams (Halloween H-20), entre los que es imposible no alabar el atrevimiento y aportación de los dos protagonistas, llegando a aportar intensidad y sentimiento en un trabajo interpretativo notable.
La película presenta un ritmo pausado y calmado, algo habitual en las producciones de su director, con un desarrollo irregular y un tanto forzado en diversos momentos. La forma en la que se desarrolla la relación entre los protagonistas, el peso de sus respectivas familias y las condiciones que les rodean, no llegan a  presentarse con acierto, dejando intervalos de tiempo pesados que no aportan nada a la trama.

Para muchos es una gran historia de amor, pero lo cierto es que no me ha llegado en ningún momento como tal. Los devaneos y escapadas de los protagonistas a la hora de mantener relaciones sexuales con otras personas, no parecen indicar que nos encontremos ante una autentica historia de amor, al menos no como la quieren vender. La película cuenta con una exquisita y delicada banda sonora compuesta por Gustavo Santaolalla, apoyada en el sonido de las cuerdas de una guitarra y aportando puro sentimiento a una historia que no llega a ser tan memorable.

Nos encontramos ante una película que cosechó muchos aplausos y grandes críticas, pero que todo eso se debe a la temática y no a su autentico valor cinematográfico. Personalmente, creo que está muy bien desarrollar historias relacionadas con la homosexualidad, pero no creo que eso deba ser motivo para vanagloriar una película. Cuando la homosexualidad sea un tema aceptado por completo en la sociedad, películas como ésta no tendrán tanta repercusión. Para mi gusto, está sobrevalorada.





1 comentario :

  1. Buena crítica pero con el tiempo se ha convertido en una película esencial en la videoteca, de gran sensibilidad y actuaciones sublimes

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