16 abr. 2016


Demasiado corriente

Sobrevalorado e irregular relato dramático firmado por un primerizo Robert Redford en la dirección. Presenta y desarrolla un relato simple donde priman los personajes y las interpretaciones del reparto.

Conrad acaba de salir del hospital después de haber intentado suicidarse a raíz de la muerte de su hermano en un accidente. Mantiene una relación muy tensa con su madre y vive atormentado por sentimientos de culpa. Aunque visita todas las semanas a un psiquiatra, no se siente a gusto hasta que conoce a una compañera del coro y empiezan a salir juntos.

El tratamiento que otorga el director a la historia resulta irregular y presenta espacios monótonos e irrelevantes, donde se limita a alimentar el interés del espectador a partir de la dramática situación que viven los personajes. Lo cierto es que no llega a ser memorable y me atrevería a decir que Gente corriente, no deja de ser un argumento corriente y típico de las producciones televisivas.

La película ganó cuatro Oscar, en lo que parece un premio especial otorgado a Robert Redford. Parece que los intérpretes y miembros del jurado de votación valoraron la labor de uno de sus compañeros y que ese fuese el motivo por el cual la película llegó a triunfar en la ceremonia de entrega de los Oscar. Entre los premios otorgados uno fue a parar a un correcto y convincente Timothy Hutton, en un trabajo acertado pero no memorable. En mi opinión y teniendo en cuenta el nivel de las películas del cine actual, creo que Gente corriente hubiera pasado completamente desapercibida.

Gente corriente ofrece un relato dramático interesante, pero no deja de ser similar al de muchas producciones televisivas recientes. Lo único que la diferencia es que cuenta con Robert Redford como director, de no llevar su firma e influencia, estoy convencido que nadie la recordaría.


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