18 abr. 2016

La mano (The hand) (1981)


Se nota la mano del director

Uno de los primeros trabajos del prometedor, Oliver Stone, en una película que le sirvió para ir abriéndose paso en el mundo del cine, con un relato de terror y suspense lleno de humor negro.

De inicio, decir que la presencia de Michael Caine (El molino negro), conducido por un Oliver Stone, dando sus primeros pasos en la dirección, son los elementos que elevan la calidad del conjunto.



Una historia que podría haber quedado como claro caso de serie B, alcanza cotas más elevadas gracias a la presencia de Michael Cane.
En el apartado técnico, el maquillaje y algunos efectos de la mano dejan mucho que desear. A pesar de esas carencias, la historia resulta atractiva. Un hombre dedicado a dibujar comic ve como su forma de vida cambia tras un accidente en el que pierde la mano. A partir de ese momento su vida se desmorona, sufriendo problemas en el ámbito laboral y sentimental. Entonces hace acto de presencia su mano, que apaga las frustraciones del protagonista cometiendo crímenes. El personaje se vuelve más oscuro, tétrico y aterrador, algo que se aprecia paulatinamente. En ese aspecto igual tarda en desarrollarse, pero supongo que la locura se alcanza progresivamente.




Me gustó la ambigüedad con la que se presentan algunas secuencias, haciendo que nos planteemos, si es la mano la que está cometiendo los asesinatos o, por el contrario, es el propio personaje, presentando una lucha entre el protagonista y su propia mano que bien puede traducirse entre una lucha entre el bien y el mal del hombre. Destacar la secuencia en que aparece una cola de serpiente removiéndose ante la niña y ésta dice que se mueve voluntaria y conscientemente, aunque no tenga cabeza. Como si tuviera vida propia.



El argumento es, en apariencia, sencillo, y los responsables de la película ofrecen un tratamiento elegante y cuidado de la imagen, dejando un pequeño relato que abusa de situaciones vistas con anterioridad en otras producciones. 

1 comentario :