21 abr. 2016


Senderos de esperanza

Cruda, Interesante y conmovedora película dirigida por un notable, John Ford (El delator), desarrollando la historia de una familia que debe abandonar su hogar por las carencias económicas del momento de la gran depresión y emprender el camino de la búsqueda de un trabajo digno y una lugar donde sobrevivir.

Película de 1940 que recrea una situación y una historia que puede trasladarse perfectamente a nuestros tiempos, donde la búsqueda de trabajo y las condiciones de vida precaria se convierten en motor del movimiento de masas buscando nuevas rutas para seguir adelante con sus vidas.

El argumento resulta denso, duro, al tiempo que conmovedor, siguiendo las andanzas de una familia que comprueba, a su paso, como el mundo que le rodea se tambalea.
En el reparto podemos encontrar a un joven Henry Fonda, en el papel de uno de los hijos que retornan al hogar y descubre que su familia no está en buenas condiciones, tomando parte en la huida hacia nuevas fronteras. Ford presenta un viaje largo, plagado de baches y momentos para la reflexión, donde merece la pena destacar la labor y presencia de Jane Darwell, justa merecedora del Oscar de su año, al encarnar a la cabeza de familia que tira, cuida y vigila para que todos salgan adelante unidos.

Las uvas de la ira, es ese tipo de producciones que pueden llegar a gustar, pero que resultan difíciles de digerir, por la cruda situación que describe. Un espejo visual de la gran depresión vivida en los años 40, donde se hacia cualquier cosa por una miga de pan, destacando los valores y mensaje que transmite la película.

Las uvas de la ira, presenta un relato denso, crudo y demoledor, que lleva consigo un mensaje de esperanza e ilusión, dejando claro que el amor, la amistad y la familia pueden ser los motores para la búsqueda de una vida digna.

0 comentarios :

Publicar un comentario