12 abr. 2016

The yelow sea (Hwanghae) (2010)


Poderosa corriente asiática

Un hombre caído en desgracia por su adición al juego recibe la proposición de un mafioso para matar a otro hombre situado en Corea y así saldar las deudas con la mafia y recuperar a su mujer, que por problemas económicos tuvo que irse a conseguir trabajo a Corea. De esta forma, no solo conseguirá el dinero que necesitan, sino que podrá encontrarse con su mujer. Impactante, violenta y cruda historia, que parte de una idea sencilla para desarrollar todo un ejercicio de acción constante.

Todo parece sencillo, pero por un instante se complica y entonces da comienzo una persecución constante en el que tanto la mafia como la policía irán tras el protagonista. En esos momentos, la historia recuerda, en ocasiones, a Falso culpable, El fugitivo y también por qué no decirlo, a Acorralado.

Presenta un sello propio e inconfundible, con escenas de combate que llegan a alcanzar grandes baños de sangre, estos enfrentamientos son un punto fuerte, pero, al mismo tiempo, resultan, en algunos momentos, un tanto inverosímiles cuando muchos de los que participan en esos enfrentamientos salen ilesos y caminan por su propio pie tras varias heridas contundentes. Pero bueno, es lo que nos trae el cine de Oriente que prescinde de mafiosos con pistolas y las sustituye por machetes, cuchillos y armas punzantes.

En el apartado técnico se aprecia un constante movimiento de la cámara, incluso en situaciones en las que no hay acción. Dentro de las secuencias de acción destacan aquéllas en las que se ven involucrados varios vehículos que si bien no gozan de la calidad que puede presentar una producción americana, sí presentan un fuerte impacto, aunque no excesivo realismo.

El argumento es, en apariencia, sencillo, y los responsables de la película ofrecen un tratamiento elegante y cuidado de la imagen, dejando un pequeño relato que abusa de situaciones vistas con anterioridad en otras producciones. Más allá de las innumerables secuencias de acción y brutales combates que llegan a rozar el Gore, hay una historia con trasfondo social que, en algunos momentos, resulta difícil seguir, posiblemente por la dificultad de retener las caras y los nombres de los protagonistas, aunque al final todo encaja.

Tiene un encanto especial con un aroma poético, en los momentos de calma, digno de mención, dejando claro que el cine asiático viene pegando fuerte, con productos de buena calidad.



2 comentarios :

  1. Sencillamente brutal la película!
    Muy buena crítica ;) seguiré tus críticas :)
    He de añadir que gracias a esta película me enamoré definitivamente del cine asiático)

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    1. Brutal es un rato, me alegro que te guste la crítica. ¡A seguir disfrutando del cine!

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