24 abr. 2016


Alarde de mediocridad

Durante una expedición científica en Islandia, un visionario científico, su sobrino y la bella guía local quedan atrapados en una cueva y la única forma de escape posible les lleva a adentrarse cada vez más en las entrañas de la tierra. 
Viajando a través de mundos nunca antes vistos el trío se encuentra frente a frente con criaturas surrealistas e inimaginables, un viaje sorprendente del que deberán regresar pronto, puesto que se está potenciando la actividad volcánica a su alrededor.  

Adaptación moderna y muy libre del relato ofrecido por Julio Verne, donde se presenta una historia ligera que promete diversión y aventuras en un entretenimiento desenfadado para toda la familia. Lineal, sencilla, simplista, sin chispa, carente de una historia consistente y atractiva, queda en un paseo sin autentica emoción por el centro de la tierra. La sensación de aventura y emociones fuertes quedan en los libros de Julio Verne, esta versión no llega ni a ser la sombra de las ideas que transmitía su autor.  

Los responsables de la película apuestan por los avances tecnológicos, presentando el relato en unos cuestionables efectos digitales y dejando la responsabilidad del éxito comercial en unos bochornosos efectos en tres dimensiones que el paso del tiempo ha dejado en mal lugar.  

El apartado técnico deja mucho que desear a pesar de ser una historia rodada pensando en sacar máximo partido a la técnica de las tres dimensiones, acaba resultando muy pobre. Los animales generados por ordenador resultan muy pobres y poco convincentes, a lo que debemos sumar los efectos empleados para generar una tormenta en el mar. Me pregunto si era realmente necesario tanto alarde de mediocridad.  


El director apuesta por un desarrollo simplista de las situaciones, dejando espacio para un humor sencillo, explotando al máximo la vid cómica de los integrantes del reparto, entre los que podemos destacar la presencia y labor de un correcto, Brendan Fraser, que venía de cosechar un éxito de taquilla con La Momia, aceptando una serie de papeles con los que corría el riesgo de encasillarse. Su aportación e interpretación peca de infantil y poco seria, restando credibilidad a todo lo que ocurre.  

La película ofrece lo que promete: diversas aventuras por el interior de la tierra, con numerosas criaturas, pero no llega a resultar completamente satisfactoria, quedando en una producción totalmente prescindible y llegando a ser superada por una segunda parte mucho más atractiva, Viaje al centro de la tierra 2: La isla misteriosa.  







0 comentarios :

Publicar un comentario