28 may. 2016

La leyenda del samurái (47 Ronin)


Una cuestión de honor y tradiciones

Producción americana que recoge una leyenda histórica de Japón que recrea la batalla de honor y lucha a la que hicieron frente 47 samuráis para salvar el honor de su estirpe.


La La Leyenda del Samurái recoge, con ciertas licencias fantásticas, los hechos de un relato del Japón feudal, un relato épico muy conocido en Japón y que ahora los americanos se encargan de trasladar al resto del mundo, llevado a la pantalla en forma de película de entretenimiento que logra trasmitir el mensaje implícito en el relato original: la lucha, la entereza y el honor, algo más que palabras en la cultura japonesa.


De una forma clara y simple los responsables de la película presentan las bases de la historia, logrando introducir al espectador en un mundo nuevo donde la espada y la brujería son grandes protagonistas. Cuenta con el protagonismo de Keanu Reeves, que vuelve a ejercer el papel de héroe de turno como ya hiciera en Matrix. Gran amante de la cultura japonesa, cumple con su cometido, aunque cae en la reiteración de poses y posturas ya vistas en otros papeles, restando fuerza a su interpretación.



La película cuenta con unos efectos especiales correctos, aunque no memorables. De hecho, se podría haber realizado sin tanto efecto especial puesto que estos se aproximan, en exceso, a la fantasía, dejando patente que aunque los responsables de la película querían respetar la esencia del relato, también querían obtener beneficios en taquilla, atrayendo al público con un aspecto visual llamativo.


El director distribuye de una forma acertada los tiempos y emplea un tratamiento de la imagen cuidado y armonioso, apoyándose en un diseño de producción notable, donde el vestuario y las localizaciones brillan con luz propia. Presenta problemas de continuidad y de montaje, puesto que algunas secuencias parecen inacabadas. Mención especial merece una secuencia de combate donde todos los protagonistas parecen caer en una trampa mortal y en las siguientes escenas aparecen como si nada. Da la sensación de que la labor en la sala de montaje no fue completada.


La Leyenda del Samurái se convierte, de esta manera, en un entretenimiento ameno y ligero, apoyado en numerosas licencias que permiten trasladar a otras culturas un relato épico digno de mención, donde el honor prima por encima de todo, incluso de la vida.



1 comentario :

  1. La épica me nubla el buen juicio, menos mal que esta usted señor Jon para encauzar el timón ;)

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