6 may. 2016


Amish en peligro

El siempre interesante Peter Weir (Gallipoli), dirige un peculiar y original relato de intriga que presenta la historia de un joven muchacho que es testigo del asesinato de un hombre, con la particularidad de que este testigo es un niño perteneciente a la comunidad “Amish".  

El argumento sigue los esquemas habituales de las películas en las que un testigo presencia un crimen, pero posee una particularidad que le da cierta originalidad, al dar espacio a una forma de vida sencilla regida por una serie de normas y leyes que contrastan con lo habitual, ofreciendo un choque de culturas interesante y atractivo, con el que el director logra ofrecer diversas lecturas.  

La película está protagonizada por un correcto, Harrison Ford (Star wars. Episodio IV: Una nueva esperanza, Apocalypse now, Blade Runner, El fugitivo, Indiana Jones, en busca del arca perdida), en uno de esos papeles atractivos, encarnando a un personaje que se adentra en una sociedad férrea y contundente con la que debe convivir para proteger al testigo de turno. El director, Peter Weir, se aleja se los tópicos y presenta una historia interesante, donde refleja la forma de pensar y actuar de la comunidad “Amish", logrando dejar espacio para un relato de amor imposible, atractivo y morboso. 

Resulta una apuesta original e interesante, donde pocos se habían adentrado, plasmando la ideología de una comunidad apoyada en la sencillez que deberá hacer frente a un grupo de criminales que quieren callar al testigo principal. La originalidad de la propuesta hizo que la película alcanzara cierta repercusión en la época y lograse conseguir el Oscar al mejor guion original y montaje, habiendo sido nominada hasta en ocho categorías.  

La relación que se establece entre los personajes resulta magnética y enternecedora, logrando crear un equilibrio entre el relato de suspense y las emociones personales. Un elegante y sutil trabajo de su director que consigue dejar su sello personal en un relato digno de mención. Una película digna de elogio y de visionado obligatorio.  

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