21 ago. 2016


El encanto del clásico detective

Nos encontramos ante la soberbia y magnética adaptación de la novela homónima de Raymond Chandler, dirigida con buen pulso narrativo por  un acertado y metódico, Dick Richards. Presenta la historia de un veterano detective que recibe el encargo de encontrar a la bailarina desaparecida de un club nocturno. En el camino para encontrar respuestas a las preguntas y cuestiones que van surgiendo, se ve obligado a entrar en un mundo turbio lleno de personajes de dudosa reputación.



Sin ser una de las grandes obras recordadas, merece la pena disfrutar de este puntual encuentro con el cine negro que reúne toda una galería de géneros, como: la Intriga, el Thriller y el clásico policiaco de los  Años 40, con una aproximación al Neo-noir. Todo ello con la inestimable presencia de una de las grandes figuras del cine clásico, Robert Mitchum (Dead man, El dorado, El póker de la muerte, La noche del cazador, El confidente, El cabo del miedo, Río sin retorno, El último de la lista, Yakuza, La batalla de Midway). Entre los secundarios merece la pena destacar como curiosidad, la presencia de Sylvester Stallone y Charlotte Rampling.





Adiós muñeca, saluda y, de alguna forma, se despide de esos grandes clásicos del cine negro con un detective como protagonista, captando la atención del espectador desde un principio. La imagen y el tratamiento de la historia introduce al espectador en la peculiar mente del detective, ofreciendo un producto de calidad con un aroma a clásico inmortal.



Las calles, el humo, el ambiente… Se llega a respirar el aroma envolvente de una ciudad llena de ruidos y crímenes. Todo eso acompañado por un detective interpretado con solvencia por un acertado, Robert Mitchum, que encaja a la perfección en la imagen clásica que se puede tener de un detective.



Los responsables de la película dejan espacio para comentarios irónicos, llenos de acertado humor que incluyen, en algunos momentos, sus pensamientos y deducciones, haciéndonos partícipes de lo que va pasando por la mente del protagonista y cómo va atando cabos en busca de la resolución al misterio. El director consigue ofrecer un entretenimiento fluido y dinámico, dejando espacio para el humor y, todo ello, manteniendo el hilo argumental de una forma nítida y con un nivel de suspense adecuado.



En resumidas cuentas, Adiós muñeca, cumple con su objetivo y deja un regusto placentero a todos los amantes y seguidores de las novelas de misterio clásicas, donde un veterano detective hace lo posible por encontrar la redención. Una película totalmente recomendable que no defrauda.


1 comentario :

  1. la peli no la he visto, pero sólo con mencionarme a Robert Mitchum, hace llamativa la película.

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