1 oct. 2016


Dulce y entrañable 

Cálido, dulce, sabroso, disfrutable y entrañable relato de fantasía en lo que es la adaptación de un pequeño gran cuento infantil, en el que el dueño de una famosa y misteriosa fábrica de dulces decide sortear cinco entradas para que cinco niños entren y lleguen a visitar los interiores de su fábrica.



Nos encontramos ante lo que podríamos considerar un remake, de una historia que ya fue llevada al cine en otra época, con Gene Wilder a la cabeza del reparto, Un mundo de fantasía. En esta ocasión el prestigioso e imaginativo director, Tim Burton, es el encargado de convertir en realidad un relato lleno de magia y encanto, trasladando al espectador a su habitual mundo lleno de imaginación y fantasía con el que desarrollar una historia llena de valores y buenas intenciones.



El argumento es, en apariencia, sencillo, y los responsables de la película ofrecen un tratamiento elegante y cuidado de la imagen, apostando por tonalidades coloridas que contrastan con las puntuales zonas oscuras en las que se puede apreciar el toque personal de su director.




Charlie y la fábrica de chocolate es, por muchos motivos, el vehículo ideal para que su director dé rienda suelta a su particular visión, en la que consigue presentar y desarrollar una serie de personajes peculiares e inolvidables con los que conseguir captar la atención del espectador, con buenas dosis de humor, ingenio y envolvente estilo visual.



Como suele ser habitual, Tim Burton (Bitelchus 2, El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares, Big fish, Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet, Frankenwennie, Sleepy Hollow, Ed Wood, Eduardo manostijeras, Batman, Batman vuelve, Alicia en el país de las maravillas, Mars attacks, Bitelchús, La novia cadáver, Big eyes, El planeta de los simios, Sombras tenebrosas), vuelve a colaborar con Johnny Depp (Benny & Joon, The tourist, El llanero solitario, Eduardo Manostijeras, Sombras tenebrosas, Black Mass, Dead man, Alicia en el país de las maravillas, La novena puerta, Rango, Don Juan DeMarco), permitiendo al intérprete confeccionar un nuevo y particular personaje rodeado de misterio y encanto.



La película cuenta con unos cuidados y acertados efectos visuales, con los que los responsables de la película consiguen hacer realidad una historia llena de fantasía, acompañando a un notable e interesante reparto, donde merece la pena destacar la presencia de uno de los grandes iconos y referentes del cine de terror, Christopher Lee.



Uno de los puntos fuertes de la película se convierte, a su vez, en un punto negativo de la misma. Me refiero, en este caso, a la infatigable presencia de los pequeños seres que ayudan a hacer crecer la fábrica de chocolate, Los Oompa-Loompas, unos divertidos y gamberros personajes, interpretados por el mismo actor, que pueden llegar a saturar al espectador en determinados momentos.



Es importante decir que después de todos los excesos y alocadas situaciones que presenta Tim Burton en la película, Charlie y la fábrica de chocolate queda como una notable y memorable adaptación de un cuento infantil lleno de valores positivos que puede resultar excesivamente edulcorado, pero que trasmite su mensaje de una forma nítida y coherente. Una historia digna de contarse y de ver por toda la familia.


Resultado de imagen de charlie y la fabrica de chocolate gif


0 comentarios :

Publicar un comentario