28 oct. 2016



El cine asiático viene dando guerra

Ambiciosa y densa producción china que cuenta la historia del jefe de un cartel de la droga que es arrestado tras verse involucrado en un accidente automovilístico, dando paso a toda una operación antidroga llevada a cabo por la policía.


Las producciones asiáticas comienzan a hacerse un hueco en el panorama internacional. Ya empieza a ser más común disfrutar de productos de acción de alta calidad y con argumentos altamente satisfactorios. En este aspecto, es inevitable recordar títulos como: The killer, Sonatine, La juventud de la bestia, Violent cop, Un mañana mejor, Hana-Bi: Flores de fuego, Honor, plomo y sangre, Outrage, Infernal affairs, New world, Brother, Redada asesina, Golgo 13, The yelow sea, Hervidero, A bitter sweet life, The Berlin file y El hombre sin pasado, ente otras.


El director Johnnie To (Election, Mad detective, Breaking news, PTU, Fulltime killer, Election 2), vuelve a ofrecer un trabajo de calidad impecable, cuidando cada detalle y ofreciendo un argumento sólido donde cada movimiento forma parte de una operación de seguimiento muy trabajada. Invierte tiempo y dedicación para construir un relato sólido, donde se muestran los entresijos del mundo de la droga y la eterna persecución policial para desmantelar toda una red de narcotraficantes. Puede que en este proceso de presentación y desarrollo, el relato de acción se resienta por un ritmo pausado, pero es un mal menor.


En cada operación encubierta se siente la tensión y el suspense, logrando mantener pegado al espectador en su butaca. El procedimiento y desarrollo de la investigación resulta magnética. Cada paso que da la policía abre nuevas puertas en este largo y duro camino contra el mundo de la droga. 


La película tiene ese ritmo pausado y parsimonioso que puede poner a prueba la paciencia de algunos espectadores, pero lo cierto es que el director dosifica y maneja la tensión a su antojo, reservando todas sus municiones para un desenlace inolvidable.


En el camino encontramos diversos momentos cómicos puntuales, como el empleo de sordomudos para el tratamiento de la droga o la risa extraña de uno de los cabecillas. Las interpretaciones de los protagonistas están a la altura del relato, destacando la labor intensa de Louis Koo, Crystal Huang,  y Sun Honglei. Una lástima que con el doblaje su labor pierda y resulte poco convincente.


Después de una tensa espera, la película alcanza un desenlace descomunal, donde policías y narcotraficantes se dan cita en un enfrentamiento colosal donde todo vale.




2 comentarios :

  1. Coincido con esta critica,me pareció también un thriller trepidante!!!

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  2. Esta me gusto mucho. He visto varias de jhonny to y son muy buenas. Hace Buenos thrillers

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