7 dic. 2016


Uno para todos

El apasionante y fascinante director, Mel Gibson (El hombre sin rostro, Braveheart, La pasión de Cristo, Apocalypto), vuelve a dejar patente su atrevimiento a la hora de abordar temáticas en las que dar rienda suelta a su particular estilo visual y empleo de la violencia, para trasladar mensajes claros al espectador. En esta ocasión, se apoya en un relato basado en hechos reales, desarrollando la historia de un hombre que se alistó para combatir en la Segunda Guerra Mundial de una forma particular, desentendiéndose del empleo de cualquier arma.
La premisa de la historia y el propio pensamiento del protagonista, se pueden antojar insostenibles en un mundo envenenado por la violencia y el rencor, pero, curiosamente, todo lo ocurrido y presentado se apoya en una historia real.



No cuenta nada realmente nuevo, eso tenedlo claro, pero la clave está en cómo lo cuenta. Podemos encontrarle diversos paralelismos argumentales y ofrece situaciones vistas en numerosas producciones bélicas, como: Oficial y caballero, El desafío, Pearl Harbor, Hombres de honor, El sargento de hierro, En tierra hostil, La delgada línea roja, El francotirador, Cartas desde Iwo Jima, Gallipoli, La cruz de hierro, El único superviviente, Doce del patíbulo, Corazones de hierro, Cuando éramos soldados, Los Panzers de la muerte,  Apocalypse Now, Monuments men, Platoon, La chaqueta metálica, Tiempos de gloria, El cazador, Senderos de gloria y sobre todo de Salvar al soldado Ryan. En este punto, merece la pena resaltar que la historia vista en Hasta el último hombre, da la vuelta a lo visto en Salvar al soldado Ryan. En aquélla, un grupo de hombres se preparaban para salvar a uno y en ésta que nos ocupa, un hombre es el encargado de salvar a un grupo de soldados.
Los responsables de la película presentan la historia en tramos bien definidos y diferenciados; ofrecen un esquema sencillo y previsible donde presentar al personaje principal, su crecimiento como persona y sus motivaciones para trasladarlo de una forma dinámica a los campos de preparación con destino a una de las grandes batallas de la Segunda Guerra Mundial.



Cuenta con una exquisita fotografía, espectaculares secuencias bélicas y una banda sonora que encaja bien en las mismas, dejando detrás de tanto reguero de sangre, un mensaje que deja espacio para la luz entre tanta oscuridad. Existe una historia emocionante y llena de gancho, donde se cuestionan los principios del individuo frente a las normas del ejército, haciendo que el espectador llegue a cuestionarse diversos puntos de interés.




Es una gran producción bélica que no deja indiferente y se coloca inevitablemente entre las grandes producciones ubicadas en la contienda de la Segunda Guerra Mundial, donde hay espacio para el amor, la amistad, la camaradería, los principios del individuo y las convicciones religiosas en un mundo gobernado por seres superiores empeñados en enfrentarse en una guerra atroz. Mel Gibson no defrauda y se consolida como todo un visionario, capaz de hacer pura poesía con las imágenes que muestran una batalla campal encarnizada, haciendo realidad lo que indudablemente fueron pesadillas para muchos de los combatientes. Deja espacio para sus propios pensamientos e inquietudes personales, en cuanto a religión y principios éticos y morales se refiere, evitando caer en un relato plagado de explosiones y balas que no llegan al espectador. Ofrece momentos de puras emociones y realismo, haciendo que el espectador llegue a ser sorprendido en cada instante. Puede que en algunos puntos del relato abuse de intentar trasmitir una belleza poética, casi religiosa, pero es algo que se le perdona, puesto que, como el propio protagonista hace, ha sido fiel a sus principios y particular forma de hacer cine.
En esta ocasión y después del prestigio obtenido, gracias a algunos de sus éxitos de crítica y público, el director cuenta con un reparto conocido, con integrantes masculinos que logran estar a la altura de la calidad que atesora el conjunto de la producción. Destaca la labor de Andrew Garfield (La red social, The amazing Spiderman) como protagonista absoluto, acompañado por conocidos intérpretes, como: Sam Worthington (Al borde del abismo, Avatar, Tierra de asesinatos, La deuda), Vince Vaughn (Starsky & Hutch: La película) y un excelente, Hugo Weaving (El atlas de las nubes, Matrix).



A lo largo del desarrollo de la historia, se aprecian claros guiños a algunas de las películas de su director, haciendo que resulte inevitable recordar las cruentas batallas ofrecidas en Braveheart, las intensas persecuciones vistas en Apocalypto y la búsqueda del mensaje de fe y sacrificio trasmitidos en La pasión de Cristo. Atrapa el corazón del espectador y lo remueve, poniendo a prueba su capacidad para soportar las oleadas de violencia y emociones en un espectáculo dantesco e inolvidable.
En resumidas cuentas, Hasta el último hombre, no deja indiferente a ningún espectador y consigue mantener a su director en el pedestal que se merece. Pocos directores llegarán a  conseguir ofrecer trabajos de tan inimitable calidad.





4 comentarios :

  1. ¡Me encantó! la primera vez que me gasto 8 E en el cine (soy abonada de miércoles, preestrenos y promociones)y mereció al pena mucho muchísmo.

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    1. Gracias por la visita y por dejar tu comentario. Merece la pena y mucho, tienes toda la razón.

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  2. Muy buena crítica, se hace muy entretenida para un género, el bélico, que suele hacerse muchas veces algo pesado ... si acaso he echado en falta la estética tan fantástica que nos mostró en La pasión de Cristo, una banda sonora un poco más potente ( admitiendo que no es una mala BSO ) y unas interpretaciones más elocuentes ( personalmente el elenco protagonista no me transmite excesivamente )...
    Siendo este el género que por norma menos me gusta, la película es francamente recomendable, con unas escenas de batalla tremendamente buenas, fluidas y verdaderamente realistas ... y con un mensaje antibelico ( que más allá de las religiones, porque realmente estas han producido las más grandes guerras en este planeta ) ojalá calara de verdad en el personal, solo por ética y por lo valores humanos que deberíamos tener siempre en cuenta ..

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    1. Gracias por la visita y por volver a dejar tu comentario. Vuelve cuando lo desees. ¡Gran aporte!

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