6 dic. 2016

World Trade Center (2006)



Precipitada e impropia

Posiblemente nos encontremos ante una precipitada e innecesaria aproximación a uno de los hechos históricos más terroríficos e impactantes de la historia mundial, el ataque terrorista a las torres gemelas.

El polémico y atrevido director, Oliver Stone (Snowden, La mano, Wall Street: El dinero nunca duerme, Alejandro Magno, Wall Street, J.F.K.: Caso abierto, Comandante, Salvajes, El cielo y la tierra, Giro al infierno,  Nixon, Un domingo cualquiera, Asesinos natos, Platoon, Hablando con la muerte, The doors, Nacido el cuatro de Julio, W.), tuvo el valor y la osadía de presentar una película arriesgada, con el fin de realizar un homenaje a las víctimas del atentado y, de paso, hacer caja a partir de un hecho verdaderamente estremecedor.

La película vio la luz cuatro años después del famoso atentado y da la sensación que se hizo precipitadamente para aliviar el nerviosismo y el dolor de los americanos, ofreciendo un relato patriótico y lleno de sentimentalismo con el que homenajear a los hombres que tuvieron el valor de acudir a la llamada del desastre. La proximidad de los acontecimientos vividos el 11 de septiembre de 2001, con el estreno cinematográfico, es un factor que no jugó a favor de la película. Los hechos vividos  en la realidad supusieron un duro golpe emocional para el mundo, algo que difícilmente una película logre superar.

La puesta en escena de Stone no presenta el nerviosismo y tensión de la realidad, haciendo que no resulte convincente la actitud de ninguno de los personajes. En el reparto podemos encontrar a unos discretos Nicolas Cage (Pay the ghost, Tokarev, La roca, Al límite, Bajo amenaza, Cara a cara, Contrarreloj, Caza al asesino, Leaving Las Vegas, Ghost rider: Espíritu de venganza, El pacto, En tiempo de brujas, Con air, Asesinato en 8 mm.) y Michael Peña (Sin tregua, Shooter: El tirador, 30 minutos o menos, La gran estafa americana, El inocente, Crash, Brigada de élite), encarnando a dos de los integrantes del cuerpo de bomberos que aparecieron en el fatídico lugar. El director ofrece un tratamiento respetuoso de los sucesos y centra la atención del espectador en un relato intimista, donde se presenta paulatinamente el estilo de vida y las preocupaciones del día a día de sus personajes. Deja espacio para momentos emotivos, combinando con imágenes propias de una película de catástrofes, pero en ningún momento logra  emocionar al espectador, haciendo que la película resulte monótona. Todo queda recogido con artificialidad, apoyándose en unos diálogos vacíos y deplorables, llenos de carga emocional gratuita donde no se respira autenticidad en ningún momento.

Le falta tensión y verdadero sentimiento, quedándose en un relato edulcorado y propio de los tiempos de propaganda bélica. Oliver Stone ofrece una visión de los hechos impropia de él, apostando por la corrección y lo idealizado.




0 comentarios :

Publicar un comentario