23 ene. 2017


Pura caña

Alocada, genuina y excesiva producción de acción apoyada en un peculiar humor negro, donde los directores, Mark Neveldine y Brian Taylor (Ghost Rider: Espíritu de venganza, Gamer, Crank: Alto voltaje), sacan el máximo partido de la presencia de su estrella protagonista, Jason Statham (Fast & Furious 8, Safe, A todo gas 7, Transporter, Los mercenarios, Los mercenarios 2, Parker, Transporter 2, Redención, Los mercenarios 3, London: Oscura obsesión, The mechanic, Transporter 3, Jugada salvaje, El protector,  Cerdos y diamantes, El gran golpe, Death Race: La carrera de la muerte, Asesinos de élite, El asesino, Blitz, Crank: Alto voltaje, En el nombre del rey, Collateral,  Cellular, Caos, Fantasmas de Marte).


Nos encontramos ante una producción consciente de su calidad y limitaciones que explota y saca el máximo partido de un guion básico que se convierte en la excusa ideal para ofrecer un espectáculo genuino, donde es mejor no plantearse demasiadas cosas y dejarse llevar. No pensar es la clave es como montarse en una montaña rusa.


La premisa es sencilla, a causa de un peculiar veneno, el protagonista debe mantenerse hiperactivo para no morir y poder vengarse de los que le han colocado en esa situación tan próxima a la muerte. Llena de acción, vertiginosa y con unos interesantes toques de humor, la película se convierte en un acertado vehículo de entretenimiento, ideal para pasar el rato. Todo fluye con dinamismo, las circunstancias que rodean al protagonista se presentan con celeridad. 


Los responsables de la película convierten a los espectadores en compañeros de viaje y batallas del protagonista, no dejando un segundo de respiro, cada segundo que te detienes estás perdiendo opciones de seguir con vida.



Apenas hay tiempo para pensar, simplemente actúa y toma lo necesario, para seguir adelante. La idea es fresca y divertida. A pesar de poder haber resultado dramática, consigue liberarse de cualquier tinte dramático, convirtiéndose en más de una ocasión en una situación divertida. Todo esto y mucho más convierten a Crank en todo un vehículo de entretenimiento intenso y ameno, donde todo vale para seguir con vida.




0 comentarios :

Publicar un comentario