8 ene. 2017


Tiempo de redención

Nos encontramos ante una nueva demostración del poderío que está mostrando últimamente el cine de acción asiático, con producciones de alta calidad técnica e interpretativa, donde se encuentran y presentan las historias de mafia habituales del cine japonés, con las triadas y los Yakuza, pero con unos destellos de calidad inigualables. En este aspecto, es inevitable recordar producciones como: The killer, La juventud de la bestia,  Un mañana mejor, Honor, plomo y sangre, El vagabundo de Tokio, Election, Infernal affairs, Brother, Redada asesina, Golgo 13, The yelow sea, Dragon, New world, Drug war, A bitter sweet life, The Berlin file y El hombre sin pasado, ente otras.


Su director y guionista, Lee Jeong-beom (El hombre sin pasado) vuelve a demostrar su capacidad para desarrollar historias sólidas y profundas, sobre personajes atormentados por la culpa en una trama plagada de acción y sangre a raudales.

El argumento es, en apariencia, sencillo, y peca de presentar numerosos paralelismos con el argumento de la película de acción dirigida por John Woo, The killer, presentando y desarrollando la historia de un letal asesino a sueldo que, en uno de sus encargos, mata a una joven inocente.  


El protagonismo absoluto del relato lo lleva el intérprete, Jang Dong-Gun (El camino del guerrero), ofreciendo una interpretación serena y comedida, donde recoge el dolor y la culpa de su personaje, cumpliendo con su cometido de una forma notoria. Su interpretación forma un equilibrio perfecto con la belleza de las imágenes que muestra su director.

Cuenta con una cuidada fotografía y buenas y elaboradas secuencias de acción, acompañadas por una banda sonora que encaja bien en las secuencias empleadas en un relato que posee atisbos de pura poesía como ya ocurriera en la película, A bitter sweet life.


En resumidas cuentas, El redentor se convierte en todo un ejercicio de estilo visual, lleno de elegancia y plasticidad, donde se dan cita: la culpa, la traición, la camaradería, el honor, el amor, el perdón y la capacidad de redención.

1 comentario :

  1. Lenta y torpe en la primera media hora si se consigue superar puedes pasar un buen rato

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