28 feb. 2017

Premios políticos


Cortina de humo

La 89 edición de los Oscar ha finalizado y ha dejado todo un reguero de lecturas y críticas para analizar. A los ojos del mundo entero, y en directo, salieron a luz numerosos fallos y problemas que encontraron su cima en el aparatoso y chapucero desenlace.

Todo un ejercicio de confusión bochornoso, dando la sorpresa en el momento más importante de la noche, la entrega del Oscar a mejor película. La gran favorita en esta categoría de todas las quinielas y casas de apuestas era claramente, La ciudad de las estrellas. Pero ocurrió algo relativamente inesperado, con la aparición estelar y por sorpresa de una producción independiente que no había hecho mucho ruido hasta ese momento, Moonlight.

Ahora que ha pasado relativamente poco tiempo, quiero dejar claro que la 89 edición de los Oscar ha dejado patente que hay algo más allá de la sorpresa y que ésta, no era tal. Todo el alboroto generado deja en segundo plano la campaña existente y presente a lo largo de la gala contra el presidente, Donald Trump y sus últimas decisiones, consideradas por la mayoría del sector como racistas y xenófobas.

La gala de los Oscar y el proceso de selección de los ganadores, siempre ha ido acompañada por la sombra de la política y el marketing. Muchas productoras se lanzan a hacer campaña, invirtiendo grandes cantidades económicas que rondan una media de 10 millones de dólares para conseguir cierta repercusión. Ahora bien, para llegar a comprender la sorpresa y asimilar lo ocurrido, hay que echar la vista atrás y tirar de memoria.

No hay que ser un ilustre para llegar a tomar conciencia de lo ocurrido en las sombras, como si de una serie de televisión se tratase. Sólo hay que recordar lo ocurrido en capítulos anteriores para atar cabos y llegar a numerosas conclusiones donde los intereses políticos salen a la luz.

Se trata de una gala de cine, pero hay que recordar la campaña hacía la presidencia de Estados Unidos, la inesperada y polémica selección del presidente, Donald Trump, sus declaraciones contra los inmigrantes, la mujer y cómo llegó a criticar a grandes intérpretes, como: Meryl Streep (Los puentes de Madison), hecho que tuvo un efecto boomerang, haciendo que todo lo lanzado por la boca del presidente se volviera en su contra, haciendo que numerosos intérpretes y compañeros de la industria de Hollywood lanzaran sus particulares campañas contra el presidente. En este punto es inevitable recordar a la propia Meryl Streep en la gala de Los Globos de oro, Robert De Niro (Heat), Natali Portman (Léon, el profesional) y el boicot del director de cine iraní, Asghar Farhadi (Nader y Simin, una separación). Recordemos que el ganador del Oscar a mejor película extranjera en 2011, por Nader y Simin, una separación, renunciaba a asistir a la gala, tras las medidas migratorias del presidente de los Estados Unidos. 

Había muchos rumores sobre las posibles críticas que iban a llegar en los discursos de los premiados, pero curiosamente esto no ocurrió y el simple hecho de que Moonlight se convirtiera en la ganadora a mejor película, ya pone de manifiesto el carácter político de la gala.

Como si de una cortina de humo se tratase, todo el alboroto generado por la bochornosa sorpresa final camufla lo que se esconde detrás de todo el asunto si realizamos un análisis en profundidad de los premios otorgados y lo vemos todo como una especie de mensaje para el presidente. La Academia de Hollywood no es partidaria de su presidente y se lo hace saber con sus premios a la mejor película para Moonlight y a la mejor película de habla no inglesa, El viajante.

Lejos queda la polémica del año 2016, en la que se hablaba de falta de igualdad por parte de la academia con los candidatos de color. Con las polémicas declaraciones del presidente Trump, la Academia de Hollywood se reconcilia de alguna forma con los candidatos de color y los inmigrantes, recordando que América siempre ha sido un país de democracia y libertad.

Si La ciudad de las estrellas representaba a una América edulcorada e idealizada con brillo y esplendor, El viajante y Moonlight abren las puertas para el mundo de las libertades de los inmigrantes y la diversidad en una nueva lucha por la libertad.




1 comentario :

  1. Buen análisis, Jon, las premiaciones tienen su ideología.

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