21 mar. 2017


Toma el dinero y corre

Producción de claro corte televisivo que presenta un relato atractivo donde un taxista recoge a un pasajero especial que será asesinado en su taxi, dejando en manos del protagonista un maletín con una suma importante de dinero.

Lo que podría ser la solución a los problemas económicos por los que pasa el protagonista, será un riesgo potencial para su vida, ya que los dueños del maletín comenzarán una caza implacable para arrebatárselo.

Mark L. Lester (Ojos de fuego, Cursode 1999. Curso 1984, Comando, Little Tokyo: Ataque frontal) dirige un guion ideado por el autor de la propia novela, Lee Wells, desarrollando una trama sencilla y eficaz. La película tiene un desarrollo sencillo y magnético, desenvolviendo de una forma dinámica todo un dilema, ofreciendo espacio para la acción y, en algunos momentos, el terror, logrando ofrecer un entretenimiento de primera, fácil de disfrutar.

La premisa del argumento abre las puertas a innumerables situaciones de acción y suspense, logrando ofrecer un entretenimiento para el espectador. La calidad técnica e interpretativa de la película es bastante pobre y limitada, donde únicamente cabe destacar la labor de Scott Glenn (Sucker Punch, Daredevil, El legado de Bourne, Poder absoluto, Cazador de sombras, El silencio de los corderos, Los grandes villanos de Hollywood), el intérprete dibuja un personaje implacable, convirtiéndose en una especie de versión en carne y hueso de Terminator.

La película es del año 1996 y su argumento recuerda mucho a la película dirigida por los hermanos Coen, No es país para viejos, por la que ganaron el Oscar. No quiero entrar en temas legales, pero el eje argumental presenta diversos paralelismos entre las dos y es importante recalcar que Perseguido en la noche fue anterior a la obra firmada por los Coen. Digo esto porque recientemente ha salido una noticia en la que Luc Besson deberá indemnizar a John Carpenter por plagiar la película, 1997: Rescate en Nueva York, en MS1: Máxima Seguridad. Un resultado curioso, teniendo en cuenta que el parecido entre ambas es muy lejano si comparamos la obra de los Coen con Fugitivo en la noche.

Es evidente que la calidad técnica e interpretativa, dejan a Fugitivo en la noche un escalón muy por debajo de No es país para viejos, pero es inevitable mencionar su paralelismo con la historia de los Coen. Puede que Fugitivo en la noche, no fuera tomada en serio por sus propios responsables, motivo por el cual la tonalidad del relato que ofrece se antoje excesivamente ligero y pasajero.

Fugitivo en la noche se queda a medio camino de alcanzar las cotas de calidad necesarias, convirtiéndose en un entretenimiento ligero y totalmente prescindible.



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