5 abr. 2017


Todo un clásico del terror de serie B

Producción de ciencia ficción con claros toques de serie B, que cuenta con la dirección de uno de los directores habituales del género, Terence Fisher (La novia del diablo, Frankenstein y el monstruo del infierno, El cerebro de Frankenstein, Frankenstein creó a la mujer, Radiaciones en la noche, Drácula, príncipe de las tinieblas; La leyenda de Vandorf, Las novias de Drácula, Las dos caras del Dr. Jekyll, El perro de Baskerville, La momia, El hombre que podía engañar a la muerte, La venganza de Frankenstein y La maldición de Frankenstein), colaborando con uno de sus intérpretes fetiche, Peter Cushing (Asalto al casino, Star Wars. Episodio IV: Una nueva esperanza, Ondas de choque, El asilo del terror, Pánico en el Transiberiano, Mansión sangrienta, Drácula 73, La carrera de la muerte, La bestia debe morir, La maldición de Frankenstein, Los ritos satánicos de Drácula).

S.O.S. El mundo en peligro, parte de una premisa sencilla y atractiva, presentando y desarrollando la historia de unas extrañas criaturas que van sembrando el terror en una isla apartada del mundo tras un accidente experimental.
El director logra ofrecer un correcto relato de ciencia ficción, donde logra presentar a unas peculiares criaturas que se convierten en las auténticas protagonistas del relato.

La película presenta un esquema argumental que peca de sencillo y no llega a ofrecer grandes sorpresas. Logra ofrecer momentos que poseen el toque especial de las producciones de antaño, con unos efectos especiales puramente artesanales. Logra jugar con el suspense y el misterio alrededor de la creación de las criaturas, pero comete el error de mostrarlas precipitadamente, haciendo que el impacto inicial de sus ataques vaya perdiendo el efecto deseado, llegando a resultar cómico en algunos momentos.

Resulta interesante y atractiva la forma en que las criaturas van sembrando el terror y dejando un amplio camino plagado de cuerpos plásticos vacíos. Algo verdaderamente incómodo e inquietante que los responsables de la película deberían haber explotado mejor.

Las interpretaciones del reparto son muy discretas y la temática de la película no deja espacio para verdaderos momentos dramáticos, haciendo que pierda en intensidad y emoción. La película cae en la reiteración de ideas y situaciones, intentando destruir a las criaturas, haciendo que el interés suscitado, inicialmente, vaya decayendo considerablemente hasta alcanzar un desenlace correcto al tiempo que decepcionante.

La isla del terror tiene el encanto de las clásicas producciones de serie B de ciencia ficción, recordando a clásicos del cine americano de los años 50 y 60, viniendo a la memoria títulos como: La tierra contra los platillos volantes, La humanidad en peligro, La semilla del espacio, El pueblo de los malditos, Planeta prohibido, El monstruo de los tiempos remotos, La tienda de los horrores, El tiempo en sus manos, La noche del demonio, La araña, Los invasores de Marte, La mosca, La masa devoradora, Ultimátum a la Tierra, El enigma de otro mundo, La invasión de los ladrones de cuerpos, Vinieron del espacio y El terror del más allá, entre otras. No llega a estar a la misma altura de las mismas, pero no decepciona. 

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