31 may. 2017


Obra maestra de la ciencia ficción

Atrevida y eficaz producción de ciencia ficción y terror de lo que, en su momento, se podría considerar puro cine de serie B y en la actualidad una obra de culto, presentando y desarrollando una historia escrita  por: Irving BlockAllen Adler, bajo la dirección y supervisión de todo un visionario, Fred M. Wilcox, ofreciendo un trabajo altamente satisfactorio e interesante sobre el viaje espacial que conduce a un grupo de científicos y exploradores a un remoto planeta donde su capacidad física y mental será puesta a prueba.

Planeta prohibido traslada el terror al espacio, adentrándose en los miedos más profundos de cada uno de los personajes, manteniendo la atención del espectador desde un primer momento, haciendo que se convierta en un visitante más de un planeta que esconde numerosas sorpresas inquietantes.

Los responsables de la película ofrecen un tratamiento serio y correcto de la historia de Irving Block y Allen Adler, apostando por un desarrollo paulatino y certero sobre las incógnitas que surgen tras lo que, en apariencia, ha sido el motivo de la desaparición de parte de la tripulación de una expedición anterior. Entre los supervivientes se encuentran: un astrónomo filosófico, un robot y su inocente hija, los que aseguran haber visto una extraña criatura en la zona del Planeta prohibido, algo a lo que los nuevos visitantes del lugar no dan credibilidad, pero pronto empiezan a suceder cosas extrañas.

Nos encontramos ante uno de los referentes del cine de ciencia ficción de los años 50, donde se prodigaban mucho los relatos de ciencia ficción y que, posteriormente, fueron dando paso a grandes clásicos del género, viniéndome a la memoria títulos tan importantes como: La tierra contra los platillos volantes, La humanidad en peligro, La semilla del espacio, Vinieron del espacio, El tiempo en sus manos, El pueblo de los malditos, S.O.S. El mundo en peligro, El monstruo de los tiempos remotos, La tienda de los horrores, El increíble hombre menguante, La noche del demonio, La araña, Los invasores de Marte, La masa devoradora, Ultimátum a la Tierra, La invasión de los ladrones de cuerpos, El terror del más allá y El enigma de otro mundo, entre otros muchos.

Desde la sencillez y apoyándose en unos entrañables y acertados efectos artesanales, Fred M. Wilcox y sus colaboradores, consiguen dar credibilidad a una historia apasionante y llena de momentos memorables con la que abrir las puertas a nuevos mundos cinematográficos. La historia presenta y ofrece numerosos puntos de interés, apostando por el descubrimiento y las sospechas relacionadas con el misterioso secreto de unos seres de los que poco se conoce sobre su procedencia y sus intenciones con la tierra y la humanidad.

Fred M. Wilcox, consigue dotar a la historia de personalidad propia y  apuesta por una trama atractiva e interesante donde explora y explota la idea de la creación que destruye a su creador. Sin contar con un gran presupuesto, el director logra jugar con los elementos habituales del género de terror y suspense, invitando al espectador a todo un viaje hacia conceptos filosóficos.  

Sin contar con unos grandes efectos especiales, éstos, resultan convincentes, y los responsables de la película saben jugar con los elementos de iluminación y sonido, creando una atmósfera opresiva y pesadillesca que inquieta al espectador con efectividad. La película deja a un lado a los monstruos habituales de este tipo de producciones y descubre que los monstruos están en nuestra propia mente, en nuestro más profundo interior.

Las interpretaciones del reparto no son maravillosas, pero cumplen con lo que se espera de ellos. En este punto merece la pena destacar la labor y presencia de Leslie Nielsen (La aventura del Poseidón, ¡Vaya un fugitivo!), en un trabajo serio y acertado. La película se disfruta y se ve con facilidad, gracias a la progresiva tensión que se va generando y a los extraños sucesos que van manifestándose.

En resumidas cuentas, Planeta prohibido, sienta las bases de un notable producto de ciencia ficción que combina con inteligencia el terror y el suspense, con toques edulcorados de descubrimiento y conocimiento.




1 comentario :

  1. De siempre Planeta Prohibido ha sido considerado una traducción a la ciencia ficción de La Tempestad de Shakespeare: Altair IV es la isla de Próspero, y tanto Próspero (un hechicero) como su hija Miranda se transforman en Morbius (un científico avanzado) y Altaira. Prospero tiene dos sirvientes mágicos, Ariel y Caliban, que son claramente Robbie y el Monstruo del ID en la adaptación planetaria. Hasta la historia de amor es casi la misma.Eso no quita para que Planeta Prohibido no sea una de las grandes películas de cf todos los tiempos, ojo. Adaptar, e inspirarse en, lo anterior es una táctica no solo aceptable sino laudable cuando se hace así.

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