18 jun. 2017


Sencilla y eficaz

El director Paul Wendkos, presenta una correcta, sencilla y eficaz producción bélica, con un desarrollo simple y coherente a su ajustada corta duración. Misión suicida se apoya en una premisa interesante, con la que ofrecer una producción bélica que peca de previsible.

El encargado de dirigir un comando responsable de las misiones más complicadas de la Segunda Guerra Mundial, hace participar a sus miembros en una misión muy arriesgada. Deben atacar una instalación naval alemana conocida como la Costa de Hierro y que se considerada inexpugnable. El entrenamiento es largo y duro, muchos de los hombres mueren en los días previos, sin embargo el responsable del equipo cree que es el precio que deben pagar para conseguir el objetivo.

 El argumento es, en apariencia, sencillo, y los responsables de la película ofrecen un tratamiento relativamente cuidado de la imagen, dejando un pequeño relato que abusa de situaciones vistas con anterioridad en otras producciones bélicas.

Los productores intentan sacar beneficio de la presencia estelar de Lloyd Bridges (Aterriza como puedas, Cariño, he agrandado al niño, Hot Shots ¡La madre de todos los desmadres!). Su labor interpretativa no llega a ser memorable, pero se agradece el esfuerzo.

La película queda como un interesante relato bélico, pero no llega a superar la barrera de lo correcto, puesto que no llega a alcanzar las cuotas de dramatismo esperadas. En resumidas cuentas, Misión suicida, queda como una producción bélica  fácil de ver y disfrutar, que se olvida con la facilidad que se ve. 

1 comentario :

  1. Uff... ¡Me cuesta un montón ponerme a ver películas bélicas! ¡Buena crítica!

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