22 sept. 2017


Rareza de culto a la muerte

Producción italiana apoyada en la novela de Tiziano Sclavi y dirigida por Michele Soavi, en la que ofrece una mezcla de diferentes vertientes del género de terror, como el de los lugares encantados, los zombis e incluso lo apocalíptico, con un tratamiento Gore evidente.

Peculiar e irregular relato que mezcla fantasía y realidad en un mundo de maldad y perversión, donde el sepulturero de un pequeño pueblo italiano, tiene que hacerse cargo de los recién fallecidos que, con cierta frecuencia, resucitan como zombis.

El director, Michele Soavi, ofrece un trabajo irregular al tiempo que curioso, donde deja espacio para la fantasía, el terror y el humor negro, realizando una crítica del mundo en el que vivimos. Con el paso del tiempo ha pasado a ser considerada una película de culto.

La premisa del argumento sirve de excusa perfecta para hilar toda una serie de sucesos macabros con toques Gore, donde no hay espacio para la lógica. Resulta interesante y atractiva la forma en que se van desarrollando las cosas, si bien es cierto que puede resultar excesivamente confusa en sus inicios. Uno de los puntos que logra mantener la atención del espectador radica en el sentido del humor negro que derrocha la película en numerosas secuencias. Ese humor despierta la simpatía y curiosidad del espectador.

El ritmo de la película llega a ser parsimonioso y únicamente logra mantener el interés del espectador a base de la sucesión de escenas macabras, las cuales se nutren en exceso del empleo de maquillaje. Un maquillaje convincente, pero que con el paso de los años ha quedado desfasado e incluso mediocre. El estilo visual y el nivel interpretativo que ofrecen los integrantes del reparto colocan a la película en la categoría de producción floja y desenfadada, donde se pretendía ofrecer instantes de terror combinados con humor de una forma dinámica, algo que, en realidad, no se consigue en ningún momento.

La idea es buena, la historia tiene cierto atractivo, pero de alguna manera no logra ser lo suficientemente entretenida. Cae en la reiteración de ideas y deja la sensación de que con un metraje más reducido hubiera funcionado mejor.

Personalmente, tengo que decir que, pese a su peculiaridad y atrevimiento, no ha llegado a gustarme por completo. Después de la sorpresa inicial con el empleo del humor negro y diversos puntos atractivos, el efecto se va desvaneciendo hasta llegar a resultar tediosa. No me caso con esta novia.






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