26 oct. 2017

Déjame salir (Get out) (2017)


Arriesgada combinación

Alocada, inquietante, polémica, arriesgada, irreverente y desenfadada producción de terror con toques de humor negro, que presenta y desarrolla la historia de un joven afroamericano que visita a la familia de su novia blanca, en la que encuentra una acogida muy familiar, al tiempo que inquietante.
Nos encontramos ante la clásica producción de terror gamberra y pasajera que combina momentos de terror, con instantes cómicos, desarrollando una trama que recuerda y homenajea los clásicos de terror de los años 80.

Su guionista y director, Jordan Peele, da sus primeros pasos en la dirección, apuntando maneras y ofreciendo un relato prometedor aunque no redondo. Deja  claro que sus intenciones son las de ofrecer algo diferente, a partir de algo cotidiano y ya visto con anterioridad, con su toque personal.
La trama cuenta con diversas situaciones cómicas que se nutren del habitual sentido del humor americano, acompañadas por momentos de terror con toques gore. Lo que en un principio presenta similitudes con la comedia romántica  dirigida por Stanley Kramer, Adivina quién viene esta noche. Cambia el tono y el enfoque, llevando al espectador a toda una pesadilla inquietante.

Los responsables de la película consiguen sacar el máximo partido a los elementos de los que disponen para ofrecer un trabajo pobre e irregular que consigue mantener la atención del espectador. Sangre, tensiones, vísceras, racismo, violencia, gore y humor, son los ingredientes de este peculiar producto que no deja indiferente.
Ofrece instantes cómicos e ingeniosos y deja espacio para momentos de tensión y terror, con los que consigue mantener la atención del espectador con facilidad. Tiene impacto inicial, un desarrollo básico y no llega a mantener el toque inicial, haciendo que el interés suscitado inicialmente, decaiga una vez se aproxima a su desenlace. No cuenta con un reparto excepcional, ni podemos destacar grandes interpretaciones.

Cuenta con una gran ambientación, apoyada en elementos clave en este tipo de productos, como la oscuridad, el silencio y la violencia contenida, destacando el atrevimiento por parte de sus responsables a la hora de jugar con una temática que podría pecar de racista.
A mi personalmente no me ha llegado a convencer del todo, al dejar espacio para momentos cómicos de cuestionable buen gusto. A pesar de esto, es una producción que puede gustar por su toque atrevido.

En resumidas cuentas y haciendo honor a su título, Déjame salir, atrapa al espectador en un torbellino constante de sorpresas, donde el suspense, la tensión y la confusión se fusionan para conseguir entusiasmar a los amantes del género.



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